jueves, 6 de julio de 2017

Voces del Silencio Testimonio



Etica y estética, los límites del arte en el abordaje del dolor.

Voces del silencio, Testimonio.
Desde lo privado hacia lo público

Eugenia Bekeris, Artista Visual

        
Si debo explicitar el compromiso de mi praxis artística, esta no emerge de una actitud especulativa, reflexiva o pre-meditada sino como el anhelo frágilmente sostenido de resistir el borra miento de las huellas del  genocidio, la supresión de la responsabilidad de los asesinos y la ruptura de  la cadena simbólica que permite a  los herederos de estos procesos elaborar el  duelo. Dicho de otra forma, mi praxis se sostiene en una única pregunta: ¿como de-construimos el montaje genocida   para  reconstruir un espacio simbólico de vida?
El límite fue para mi hacer esta obra o perderme en la locura, el límite fue encontrar la estrategia para la transmisión.
Sabemos que la imagen tiene el poder de  mostrar lo que no pudo ser visto, que el arte puede atravesar los muros que in visibilizan y hacer visible lo invisible y  ver  nos permite recuperar la  imaginación para saber. Ese es el horizonte de expectativa desde donde he pensado mi obra.  Se trata así del inicio de un camino para la recuperación de la imaginación ante el vacío de significado que  dejó el genocidio.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, en el contexto del proceso de la memorización de Auschwitz, se desarrolla una nueva estética cuyo desafío es recordar la violencia y homenajear a los muertos. Es entonces cuando comienza a construirse  un nuevo enfoque histórico  en el escenario de la rememoración  la recordación y el duelo. Ante este marco los artistas confrontamos con un mandato ético ¿Cómo pensar lo impensable,  como imaginar lo inimaginable?  Ese es el desafío con el que confrontan  los artistas visuales  contemporáneos, comprometidos en encontrar a partir de su obra, modos de presentación de la ausencia que no siempre se dan como representación.
. Se trata así del inicio de un camino para la recuperación de la imaginación ante el vacío de significado que  dejó el genocidio.

Shoá Fragmentos y Reflexiones,





SHOA: FRAGMENTOS Y REFLEXIONES*
Marta Garsd, M.A.
(Traducción: Prof. Inés Sánchez)

INTRODUCCION

Las últimas tres décadas han sido prolíficas en homenajes y documentaciones
visuales sobre el Holocausto,1 desde exhibiciones virtuales en Internet de
pinturas de sobrevivientes de campos de concentración hasta los trabajos de
artistas tan diversos como Anselm Kiefer, Haim Maor y Art Spiegelman. En el
umbral de un nuevo milenio, el problema ya no es mantener vivo el recuerdo
del Holocausto sino, cómo seguir haciéndolo y con qué fin.
Eugenia Bekeris (1947), primera generación argentina de origen judío,
aborda el Holocausto como un evento global de consecuencias
transgeneracionales.
Los relatos de sus familiares directos y lejanos son fragmentos dispersos de
una de las grandes tragedias de la historia contemporánea. El nazismo estuvo
más cerca de los judíos que vivían en Argentina de lo que algunos argentinos
desearían admitir. Sólo últimamente el periodismo y las algunas
organizaciones rompieron el silencio acerca de la relación entre los nazis y
el poder político y económico de Argentina durante y después de la Segunda
Guerra Mundial. Aunque los judíos están integrados en todos los aspectos de
la vida de ese país, hay allí una larga historia de antisemitismo puesta en
evidencia durante la dictadura de 1976-1982.2 Las bombas a la Embajada de
Israel y a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), en 1992 y 1994
respectivamente, los ataques terroristas internacionales más sangrientos que
los argentinos hayan presenciado, siguen siendo heridas abiertas porque aún
no se ha hecho justicia. Actualmente, muchos judíos argentinos padecen
formas sutiles de autosegregación por temor a nuevas agresiones. La mayoría
de las sinagogas y escuelas judías no exhiben nombres identificatorios en
las fachadas de sus edificios. Algunas instituciones judías bloquean el
acceso directo desde la calle con barreras de hierro o concreto, incluyendo
a la recientemente reconstruida AMIA, escudada detrás de un muro de tres
metros de altura. Este es, a grandes rasgos, el contexto para comprender la
obra de Bekeris
A través del Holocausto, Bekeris contribuye también a reflexionar sobre los
aspectos universales de otros actos genocidas ocurridos después de la
Segunda Guerra Mundial relacionando el Holocausto de la era nazi con la
larga historia de odio, prejuicio y fanatismo del hombre. La deshumanización
de las víctimas de guerra o de persecuciones y la necesidad de preservar su
identidad humana es central en el trabajo de Bekeris. Quienes están
familiarizados con la historia argentina reciente no podrán evitar
relacionar estos hechos con la así llamada "guerra sucia" entre el estado
argentino, representado por los militares, y la izquierda política. La
persecución y masacre de grupos étnicos es también una penosa realidad en
Europa al momento de escribir esta nota.
Shoa: Fragmentos y Reflexiones nos refiere a la identidad como un derecho
humano, en particular, en un momento crucial de la vida, la infancia. Trata
también sobre la memoria. Los recuerdos, después de todo, definen la
identidad. Hay actualmente varios proyectos importantes, públicos y
privados, tendientes a conmemorar algunos de los eventos traumáticos de
Argentina mencionados anteriormente.3 A medida que se desarrollan estos
espacios públicos y museos, es fácil olvidar que la memoria autobiográfica y
la conciencia crítica de algunos artistas precedieron los esfuerzos
colectivos.4 Esta exhibición es también un recordatorio de esa realidad.




El Secreto: Resuene la Verdad

"No one has the right to speak for the dead ...Still, the story had to be
told. In spite of all risks, all possible misunderstandings. It needed to be
told for the sake of our children."
Elie Wiesel.5

"Works of art are not only socially valuable...They are also creations
which, as such, are not simply projections of the artist´s conflicts, but
the sketch of their solutions. Dreams look backward, toward infancy, the
past; the work of art goes ahead of the artist; it is a prospective symbol
of his personal synthesis and of man´s future."
Paul Ricoeur.6


Los sobrevivientes y testigos del Holocausto, junto con sus familiares, han
transferido a sus hijos el peso de la tragedia, educándolos en la negación,
o por el contrario, exponiéndolos excesivamente a penosos recuerdos. Según
algunos autores, los niños a quienes se les contó más de lo debido sintieron
un dolor magnificado, pero el legado no fue más leve para aquellos que
ignoraron la tragedia familiar. Ellos tuvieron que emerger y reconstruir
parte de su identidad, a menudo, enfrentando el desdén de la comunidad
judía. Las secuelas transgeneracionales de los traumas del Holocausto, el
saber demasiado o muy poco, encontraron su modo de expresión en un género
vigoroso: la narrativa y el arte post-Holocausto.7 La obra de Eugenia
Bekeris, El Secreto, es parte de un corpus de trabajos realizados por
artistas que, por una razón u otra, crecieron en la ignorancia de su propia
historia.
Eugenia es la hija mayor de una pareja judía de Hungría y Lituania. Su madre
dejó Hungría en 1939, junto con otros jóvenes, estableciéndose en Bolivia.
En 1945, se radicó definitivamente en Argentina. Su padre llegó a Argentina,
desde Brasil, después de numerosos cambios de residencia. Los Bekeris no
hablaron a sus hijos sobre el destino de los parientes que en Hungría y
Lituania padecieron de inanición y enfermedades en el gueto de Budapest, el
campo de exterminio de Turkheim, Alemania, y probablemente en el gueto de
Kovno en Lituania.8 Como muchos otros sobrevivientes de familias asesinadas
por los nazis, los padres de Eugenia guardaron en silencio su pasado. Sólo
en su juventud Eugenia pudo penetrar el nebuloso territorio de los recuerdos
familiares.9
Según el escritor israelí Savyon Liebrecht, el silencio de algunos
sobrevivientes del Holocausto incentivó la imaginación de los niños que, por
necesidad, se vieron obligados a completar con situaciones y personajes
ficticios los espacios carentes de rostros e historias familiares.10 Eugenia
demostró una temprana inclinación artística y un especial talento para el
dibujo, pero un tardío florecimiento, pues no comenzó su carrera como
artista y diseñadora escenográfica hasta principios de la década del
ochenta. Alrededor de esa época, comenzó a hacer máscaras como formas de
arte en sí mismas y también como soporte escenográfico para obras de teatro
y danza. Bekeris fue una pionera en realización de máscaras, forma de arte
relegada en Argentina, y exhibió sus creaciones en importantes instituciones
culturales locales. La máscara, un elemento de encubrimiento, pero también
un medio para expresar sentimientos ocultos, surgió tempranamente en su
carrera como síntesis personal de sus propias experiencias personales.
En 1987, Bekeris comenzó a trabajar en El Secreto, una producción multimedia
que consiste en un libro, un video y una instalación. El Secreto se exhibió
ocho años después en el Centro Cultural Recoleta, en Buenos Aires. En 1998
la documentación fotográfica del trabajo original fue expuesta en distintos
lugares.11 El título (que Bekeris desearía ahora reemplazar por El Silencio)
se refiere claramente a la incapacidad o renuencia de sus padres a hablar de
un pasado doloroso. El Secreto consiste en aproximadamente 200 máscaras y 40
torsos, moldes tomados de modelos vivos, montados sobre las paredes de un
espacio oscuro de 60 m2 que semeja una cripta. La confección de las máscaras
y partes de cuerpos para la instalación fue parte de una ceremonia de duelo
mediante la cual Bekeris se reencontró con conexiones familiares destruidas.
El ritual fue, en sus propias palabras, "una exhumación y entierro
metafórico de sus parientes y un renacimiento de sí misma."12
En un sentido metafórico, las máscaras son mortuorias, las más antiguas
formas del retrato.13 Así, la instalación de Bekeris es una respuesta
estética al "síndrome de la tumba ausente" que aflige a los familiares de
las víctimas desaparecidas cuando enfrentan la ausencia de lápidas
individuales.14 El artista israelí Maor también trabajó con la necesidad de
"sellar un ciclo de duelo, aún inconcluso," mediante la creación de una
instalación de tablones de madera que semejan tapas de féretros con retratos
borrosos del mismo artista y de su familia perdida.15
Bekeris estructuró su instalación alrededor de dos conceptos principales:
espacio cerrado e identidad humana (Figs 1-4). La escritora Helen Epstein
usó la expresión "caja de hierro" para describir el lugar psíquico, secreto
e impenetrable donde sus padres enterraron recuerdos del Holocausto.16
Quizás el aspecto más perturbador en la instalación de Bekeris es la
sugerencia de un espacio cerrado de dimensiones inimaginables de donde
emergen 200 rostros con sus ojos cerrados. Sus máscaras fueron metáforas
adecuadas para simbolizar los conflictos internos de Bekeris, también
sirvieron como vehículos para restaurar la identidad humana de aquellos que
se desvanecieron en el polvo sin dejar rastros. Uno de los significados de
la palabra persona, en latín, es precisamente, "alguien que habla a través
de una máscara." Las máscaras en El Secreto son también instrumentos para
que la verdad silenciada "resuene" (personare en latín).
En el contexto del judaísmo, la obra de Bekeris puede generar controversias,
ya que infringe el iconoclasmo bíblico (Deut. IV: 16-18). Además, la
utilización de un material primario y en forma de polvo, para dar forma a
torsos y rostros, puede resultar inquietante en el contexto de la narración
bíblica sobre la creación divina y las fuerzas espirituales inherentes a la
tierra (Génesis). Por cierto, la prohibición religiosa de realizar escultura
figurativa data de la dominación romana, cuando las únicas imágenes
prohibidas en círculos judíos ortodoxos eran esculturas del cuerpo humano.
En el año 66 D.C. se promulgó una ordenanza prohibiendo toda representación,
aunque posteriormente hubo una actitud un poco más liberal, si bien,
intermitente. Sin embargo, según la evidencia de ruinas encontradas en
Palestina del siglo III D.C. en adelante, las sinagogas algunas veces
estaban decoradas con máscaras humanas y esculturas que representaban
animales. Formas humanas, toscamente modeladas, se encontraron en las
catacumbas de Beth Sheari, en Galilea. La famosa sinagoga de Dura Europos,
sobre el Eufrates, que exhibe con gran riqueza visual la crónica del pueblo
elegido y su pacto con Dios, es también un vivo ejemplo de una actitud más
flexible hacia la representación de la figura humana.17 De todas formas, el
mensaje esencial del arte de Bekeris no puede entenderse en el marco del
antiguo mandato contra la representación de la figura humana. Es pertinente
recordar aquí que Bekeris, que no recibiera una educación judía, aprendió
los métodos del arte figurativo moderno y concibió y construyó El Secreto
fuera de toda preocupación religiosa.
Simultáneamente a la preparación de su instalación, Bekeris escribió un
catálogo, que es una narración privada, ilustrada con fotografías de sus
parientes perdidos. Entre 1997 y 1998 viajó a Polonia y Lituania donde
visitó varios campos de concentración y archivos judíos. Con celo
arqueológico reunió material visual y textual, fragmentos existentes de la
presencia de sus familiares en los lugares donde vivieron y murieron. El
trabajo de Bekeris no puede ser plenamente comprendido sin su peregrinaje
personal y sin ese libro testimonial, pieza conmemorativa en sí misma. El
Secreto surge, entonces, como una performance ritual en tiempo y espacio.
Actualmente, Bekeris participa activamente como artista y crítica en varios
proyectos internacionales relativos a la memoria del Holocausto. Ahora que
su rol intermediario en el proceso familiar ha completado su ciclo, Bekeris
enfrenta un desafío tal vez mayor: introducir nuevos puntos de vista cuando
se recuerda el Holocausto y, al mismo tiempo, resistir la necesidad de
cerrar definitivamente las viejas heridas.


CONCLUSIÓN

Eugenia Bekeris presenta el Holocausto antes y después de la "solución
final" nazi. . La sombra del Holocausto permanece para aquellos que, como
Bekeris, nacieron en la década del cuarenta de padres sobrevivientes. . El
trabajo de Bekeris es un símbolo poderoso de cómo los hijos preservan la
memoria de sus mayores. En sus aspectosl más optimistas el arte de Bekeris
nos habla de compasión, imaginación, coraje, y honestidad. El mensaje es de
una relevancia ineludible pues el fanatismo racial, religioso y nacional, de
una manera u otra, nos afecta a todos.


*Este ensayo fue originalmente publicado en inglés y polaco en Eugenia
Bekeris/Perla Bajder. Shoa: Fragmentri y przemyslenia SeKret/Anexs 99,
catálogo de exhibición, Septiembre - Octubre 1999, Cracovia: Fundacja
Judaica. Marta Garsd M.A. (traducción: Prof. Inés Sánchez).
1 En esta traducción se ha utilizado el término "Holocausto," en vez de
"Shoa." "Genocidio" se refiere a la exterminación sistemática de grupos
nacionales, raciales o religiosos, según la definición del término de la
O.N.U. (1948).
2 Para una breve discusión del antisemitismo en Argentina ver Tomás Eloy
Martínez, "Por un país sin guetos," en El sueño argentino, Buenos Aires:
Planeta, 246-49. Uki Goñi (Perón y los alemanes: La verdad sobre el
espionaje nazi y los fugitivos de Reich, Buenos Aires: Sudamericana, 1999)
ha discutido la relación entre el poder político en Argentina y los nazis
durante y después de la Segunda Guerra Mundial. El libro Nunca Más: Informe
de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Buenos Aires:
Eudeba, 1984, 69-75) expone el antisemitismo, la tortura y otras violaciones
a los derechos humanos en Argentina entre 1976 y 1982.
3 Las dos hectáreas del "Parque de la Memoria" en Buenos Aires, frente al
Río de la Plata, recordarán a las víctimas del Terrorismo de Estado en
Argentina, así como también a quienes murieron en el ataque terrorista a la
AMIA. Se está construyendo una plaza de esculturas en el predio que antes
ocupaba la Embajada de Israel. Para fines de 1999 está prevista la
inauguración del Museo de la Shoa con el auspicio de la Fundación Memoria
del Holocausto, en un edificio donado por el gobierno argentino.
4 Mauricio Lasanski (nac. en Argentina en 1914, nacionalizado ciudadano
norteamericano en 1952) fue uno de los primeros artistas argentinos que
pintó imágenes relacionadas con el Holocausto a fines de la década del
cuarenta. En 1966 realizó una serie de treinta dibujos de gran formato de
generales uniformados, con cascos, cuyas caras eran calaveras, niños
gimiendo y víctimas vejadas mostrando el horror del nazismo. Ver Luis R.
Cancel y colaboradores, The Latin American Spirit: Art and artists in the
United States: 1990, 1970, Nueva York: Museo de Arte de Bronx, 1988, 206.
5 Ver Ronnie S. Landau, The Nazi Holocaust, Chicago: Ivan R. Dee, 1992, 3,
197.
6 Freud and Philosophy: An Essay on Interpretation, New Haven y Londres:
Yale University Press, 1970, 175.
7 Efraim Sicher (In the Shadow of History: Second Generation of Writers and
Artists and the Shaping of the Holocaust, Judaism, spring 1998, 47: 2:EBSCO
Full Text Elite. CD-ROM. EBSCO Publishing, Marzo 1999) presenta un panorama
exhaustivo del arte y la literatura post-Holocausto.
8 Algunos de estos hechos fueron confirmados por documentación oficial
enviada a su madre poco después de finalizada la guerra. Bekeris también
verificó la información sobre el destino final de sus familiares en el
cementerio judío de Budapest y en el Registro Municipal de Kovno. Además
recibió valiosa información en un encuentro con su prima segunda, que vive
en Estocolmo, cuyos padres fueron salvados por Raoul Wallenberg (Bekeris en
comunicación personal con la autora, Junio 10, 1999).
9 Bekeris en comunicación personal con la autora (Abril 15 y Junio 3, 1999).
10 Sicher, In the Shadow of History.
11 Museo Majdanek, Polonia, Instituto Goethe, Buenos Aires, y Auge, una
fundación privada judía, Mendoza, acompañando una conferencia de Raquel
Hodara de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
12 La artista en una carta a la autora, Abril 15, 1999. Ver también El
Secreto, catálogo exhibición, Centro Cultural Recoleta, 1995, 3.
13 Bekeris utilizó una técnica milenaria para hacer sus máscaras que
consiste en sumergir capas de lienzo en estuco. Ver Carole Sivin,
Maskmaking, Worcester, Mass, Davis Publications, 1986, 9-10.
14 Ver James E. Young, Germany´s Vanishing Holocaust Memories, Judaism,
(Fall 1994) 43: 4: EBSCO Full Text Elite. CD-ROM. EBSCO Publishing, Marzo
1999.
15 Haim Maor, cat. exh., Galería de Arte Avraham Baron, Universidad
Ben-Gurion de Negev, 1994. Ver también la descripción de la pieza conceptual
Two Thousand One Hundred and Sixty Stones: A Monument Against Racism del
artista alemán Jochen Gers, instalada y representada en Saarbrucken,
Alemania (Young, "Germany´s Vanishing Holocaust Memories").
16 Sicher, In the Shadow of History. Es interesante señalar que Bekeris, que
no ha leído la obra de Epstein, inicialmente intentó construir una caja de
hierro oxidada y sellada para exhibir sus máscaras.
17 Ver Harold Osborne, ed. The Oxford Companion to Art, Oxford University
Press, 1970; H.W. Janson, "History of Art," Nueva York : Harry N. Abrams,
1991, 252-53; y Gabrielle Sed-Rajna, Jewish Art, Nueva York: Abrams, 1997.





Voces del silencio, Testimonio.
Abordajes Artísticos de la desaparición
Eugenia Bekeris, Artista Visual


“Lejos de seguir siendo prisioneros del pasado,
lo habremos puesto al servicio del presente , como la memoria y el olvido se han de poner al servicio de la justicia”
Tzevetan Todorov



Si debo explicitar el compromiso de mi praxis artística, esta no emerge de una actitud
especulativa, reflexiva o pre-meditada sino como el anhelo frágilmente sostenido de resistir el borra miento de las huellas del genocidio, la supresión de la responsabilidad de los asesinos y la ruptura de la cadena simbólica que permite a los herederos de estos procesos elaborar el duelo. Dicho de otra forma, mi praxis se sostiene en una única pregunta : ¿cómo de-construimos el montaje genocida para reconstruir un espacio simbólico de vida ?
Sabemos que la imagen tiene el poder de mostrar lo que no pudo ser visto, que el arte puede atravesar los muros que in visibilizan y hacen visible lo invisible, y ver nos permite recuperar la imaginación para saber. Ese es el horizonte de expectativa desde donde he pensado mi obra.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, en el contexto del proceso de la memorización de Auschwitz, se desarrolla una nueva estética cuyo desafío es recordar la violencia y homenajear a los muertos. Es entonces cuando comienza a construirse un nuevo enfoque histórico, en el escenario de la rememoración la recordación y el duelo. Ante este marco los artistas confrontamos con un mandato ético ¿Cómo pensar lo impensable, como imaginar lo inimaginable? Ese es el desafío con el que confrontan los artistas visuales contemporáneos, comprometidos en encontrar a partir de su obra, modos de presentación de la ausencia que no siempre se dan como representación. Se trata así del inicio de un camino para la recuperación de la imaginación ante el vacío de significado que dejó el genocidio.
El arte se compromete en la reconstrucción del espacio simbólico de vida que el genocidio intentó destruir, ardua tarea desde su compromiso con la ética y la estética en el abordaje del dolor teniendo que estar alerta a la banalización o trivialización de lo que devela, ya que la banalización es funcional al silenciamiento , constituyéndose entonces, está en un riesgo, en un límite para la transmisión.

Aunque el recuerdo puede ser suprimido como resultado de la estrategia genocida es el arte el que contribuye a la elaboración de un nuevo discurso que aborde el horror y de las nuevas narrativas atravesadas por la tragedia del pasado, facilitando la elaboración social del recuerdo. Sobre ese principio de esperanza operamos como artistas en el espacio público, porque sabemos que el arte es una herramienta de resistencia, frente al olvido. El arte acompaña los testimonios de los sobrevivientes de la shoá, y la dictadura cívico militar Argentina , que nos traen fragmentos de la verdad de los campos de exterminio y acompaña la pelea de los organismos de Derechos Humanos que luchan por la Memoria la Verdad la justicia

Reconstruir el espacio simbólico de la vida exigió en mi caso atravesar el espacio de la muerte como asunción de un vacío no metafísico, sino como un vacío de olvido impuesto por el silencio del sentido común dominante. Reconstruir el espacio simbólico de la vida significó para mí arrancar una palabra al secreto, a su lógica nadificadora. Quisiera entonces hablar de esta experiencia .


Para hablar de mi obra no puedo pensarla sino es en relación al Silencio, escenario invisible, del que fui parte sin siquiera saberlo. Esa es mi verdad.
Para hablar de mi obra no puedo pensarla si no es en relación fuerte con la búsqueda del lenguaje, la recuperación de la palabra para reconstruir mi identidad.
En el devenir de mi búsqueda artística he encontrado una forma para esa verdad, que es mía, pero ahora no lo es, porque estoy expropiada y exiliada de ella.
Esa verdad, en el recorrido de mi obra, descansa en la noción de testimonio. El testimonio como esa verdad -no científica, no lógica- que no responde a la concordancia entre las palabras y las cosas, sino a la verdad de la experiencia. El arte es el régimen de una verdad particular: el testimonio.
Con El Secreto (Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, Argentina 1995) ; yo abría una gravosa puerta a una verdad, que era la de mi propia familia: su silencio, el mío, al exterminio a la que ella misma -mis familiares que permanecieron :n Europa- había sido sometida durante la Shoá.(1938-1945).
El Secreto, es una instalación multimedia que se inauguró en 1995 en el Centro Cultural Recoleta pocos meses antes del Ataque Terrorista a la AMIA, que sucedió el 18 de Julio de 1994. Este trágico hecho me obligó, ante las autoridades del Centro Cultural Recoleta, a aclarar los motivos que me impulsaban a homenajear a mis familiares víctimas del nazismo, para descartar cualquier sospecha de oportunismo -nada más lejano a mis intenciones- al armar mi instalación en este importante centro cultural de Buenos Aires. Sin embargo, aún no sabía que mi obra sería interpretada , una vez inaugurada en Julio del 1995, como homenaje, entre otras víctimas : de la dictadura Cívico Militar Argentina (1976-1983) a las víctimas de dichos Atentados. AMIA , y Embajada de Israel.
En esa etapa aun no sabía que esta obra me permitiría realizar el duelo simbólico en relación a los miembros de la familia que no conocí, a los que jamás podría olvidar, quienes signaron el destino de toda la familia que sobrevivió a la devastación nazi, que me instaló en un entre-lugar, entre los muertos y los vivos, por muchos años. Tampoco sabía entonces que estaba llevando a cabo el desentierro de mi propia historia y recuperando y el lenguaje .
Gran parte de mi vida estuve sumida en El silencio, un silencio que compartíamos con mi familia primaria, en la que faltaban palabras para nombrar la tragedia •sin nombre” de la que veníamos. Este silencio compartido me sepultó en la a-temporalidad y el sin-sentido, carecía de una historia para contar.. El horror, presente en forma intangible, el encierro, la tristeza , el sentimiento de paria, de estar privada de tierra de historia propias ,el no saber de dónde venía , y por lo tanto qué sería del provenir , conformaron para mí , un modo particular, desde cierta ajenidad, de estar en el mundo.
En el transcurso de la acción del arte, mientras construía, la Instalación El Secreto me encontré en la búsqueda, sin saberlo, de la fisura dentro del territorio mudo familiar y fue así que me encontré con la palabra, comencé a recuperar el lenguaje. Recién entonces, pude comenzar a “ponerle nombre a las cosas”, al reconstruir mi identidad ..
De ese modo al quebrar mi propio pacto de silencio se quebró la impunidad del genocidio y ya nada fue igual para ninguno de los integrantes de mi familia.
Al recuperar la palabra fui en rescate de los nombres de todos mis familiares asesinados para decirlos en voz alta uno por uno. Fue así como al nombrarlo nacieron en mi conciencia desarticulando la estrategia genocida de destruir la vida y la Muerte misma como estructura simbólica que permite la transmisión.
Como plantea Helene Piralian.
“Mediante la negación, por lo tanto, los responsables de un genocidio intentan cometer, más allá del asesinato de los sujetos particulares, el asesinato del orden simbólico mismo, para que también sean destruidos los sobrevivientes, y para que con ello queden expulsados del orden humano. Así pues, para los genocidas, se trata efectivamente de llevar a cabo una destrucción total. Lo cual significa que más allá de la vida, lo que intentan destruir es la Muerte misma, como estructura simbólica que permite la transmisión. De modo que el horror, más allá de la vida, de la vidas arrebatadas, es la pérdida de la Muerte como estructura de futuro.”

Pude entonces, a partir de la acción del arte, recuperar la memoria del recuerdo, y desenterrar mi historia, solo de este modo pude ir en búsqueda de la información de la historia objetiva, del trágico destino de mis familiares en Europa durante la Shoá y desarticular la estrategia genocida que apuesta a la negación y al olvido de la matanza,

Durante un par de años visité las ciudades de mis ancestros, y busqué en los archivos de la Ciudad de Kaunas, Lituania, y en Budapest , Hungría, la documentación de mis familiares , para saber que fue de su destino durante aquel trágico episodio de la Historia, Con la información que pude recabar en los archivos, completé los formularios Testimoniales que obtuve de Israel, del Museo del Holocausto en Jerusalén , Yad Vashem , para inscribir a todos mis familiares en la lista de víctimas del nazismo. Ya son parte de la historia y sus nombres se suman a la lista de víctimas de la Shoá . No volverán a morir en el olvido.

El Secreto se gestó desde una pesadilla, que develaba un muro interminable hasta el horizonte cubierto de rostros de barro , decidí construir y tornar real esa imagen y así comencé a construir El Secreto , instalación poblada de 200 mascarillas mortuorias y 10 calcos de torsos y espaldas, rastros, huellas, para dar cuenta de quienes ya no están, Fue en el marco de la creación de esta obra, que pude nombrar por primera vez, uno por uno en voz alta los nombres de mis seres queridos, devolviéndoles de este modo en mi conciencia: el derecho a tener una vida, y por lo tanto una muerte, .De este modo pude trazar una línea divisoria entre los muertos y los vivos, y realizar el proceso de duelo simbólico
El develamiento de esa verdad sólo pudo tener lugar en el mismo movimiento de la realización de la obra. Fue en la acción de la construcción de El Secreto que me encontré con la memoria del recuerdo.*
Pero contra toda suposición que especulara -aun yo misma-, temí que esto en el tiempo ocurriera, mi obra permanecería en la exigua esfera de lo propio. Contra esa conjetura, se cumplió una instancia inesperada: cuanto más la instalación permanecía a desplegar el repertorio espectral de mis familiares asesinados en la Europa nazi, las resonancias en los habitantes de mi país, familiares de las víctimas de la dictadura Cívico Militar Argentina (1976/1983) , Familiares de las víctimas los atentados a la Embajada de Israel y Amia y quienes diezmados brutalmente por la pobreza y la exclusión social eran impactadas y en este sentido implicados en las imágenes. La metáfora que había creado para homenajear a mis familiares resonaba en el presente de un modo inesperado. El Secreto se había convertido en una metáfora abierta al presente
La producción de la verdad como testimonio no depende de los contenidos de la obra sino de su mismo acto de testimoniar por ello puede universalizar experiencias particulares. La figura del Testimonio, que se desplegó inicialmente como la búsqueda de mi propia identidad a través del des ocultamiento del silenciamiento del exterminio de mi familia, reconoce su momento actual al dejar una huella, que es firmar un contrato con el espectador que lo obliga a reconocer la existencia de aquellos cuyas vidas, despojadas de sus derechos, se encuentran amenazadas a ser reducidas a nada.
El límite fue para mi hacer esta obra o perderme en la locura, el límite fue encontrar la estrategia para la transmisión.
Pero hasta aquí mi trayecto solo conocía el sendero que llevaba a un secreto, a una dimensión de la memoria enterrada, que sin embargo, se restringía a mi mismidad, el acotado espacio de mi interioridad. La memoria propia, encerrada en la historia personal clausuraba la posibilidad de un dialogo de memorias. Mi decisión de ir al retrato de los sobrevivientes de la Shoá *** fue un intento de abandonar la idea de una memoria personal que en su herida puede sin embargo ser indiferente a la memoria sufriente de todos los otros. Hoy continúo abordando desde el dibujo a quienes lograron reconstruir sus vidas luego de ser estas, atravesadas por la violencia extrema que dejó en su experiencia la dictadura militar en la Argentina (1976-1983) y encontrarnos en la mirada de quienes se suman a participar de un nuevo proyecto de retratos, titulado, Tu Mirada, resonancias *****.

Eugenia Bekeris, artista visual 2014


*** Retratos de los Sobrevivientes negra leche del amanecer, 2002 / 2012. Exhibidos en el Centro Cultural Borges,2008 Centro Cultural de la Cooperación 2009, Congreso de la Nación , Salón de los Pasos Perdidos,2011 Pasaje Pizurno Ministerio de Educación de la Nación ,Amia, espacio de arte Amia 2012
****** Tu Mirada, resonancias- retratos e historias de vida, en progreso para ser presentados en el Centro Cultural de la Cooperación en Marzo del 2015

lunes, 19 de junio de 2017

CV Sintetizado, dibujos ,

En eugeniabekeris.blogspot.com.ar , he incluído toda mi actividad desde el año 2006 hasta el 2013 , y en eubekeris.blogspot.com, incluyo lo realizado desde el año 2013 al 2016.-

http://youtu.be/ZmymiN7XptA
 http://youtu.be/XD5OVb1zqM8
http://dibujosurgentes.weebly.com/

 


Eugenia Bekeris, artista visual (1947)

Autora de retratos de hijos, de familiares víctimas de la desaparición forzada durante la dictadura Cívico Militar Argentina (1976/1983), de Hijos de Sobrevivientes de la la Shoá(1938/1945). Sobrevivientes de los campos de detención clandestinos en Argentina,  representantes de pueblos originarios y Sobrevivientes de la Shoá que viven en Argentina.

Expuso en : el Centro Cultural de la Cooperación, BSAS, Museo de la Memoria de Montevideo MUME , Centro Cultural Borges, "Sala la línea piensa"Universidad de Girona-España , Universidad Nacional de la Patagonia, sede Trelew,Unversidad del Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz,Ciudad de  México, Ciudad de Tegucigalpa, Honduras, Trienal de arte de Maidanek Ciudad de Lublin,Polonia  Instituto Goethe , Santiago de Chile, Museo de la Shoá en BSAS , Congreso de la Nación Argentina , entre otros.
Fué Jurado Internacional, en la VI Trienal de arte Maidanek 2000 representando a la Argentina, 
Ha Editado, con la Editorial Al Margen de la Ciudad de la Plata, su libro "Desentierro, arte, memoria, identidad" Compilador Dr Bruno Groppo, 
En progreso su nuevo Libro Coeditado por el Centro Cultural de la Cooperación y la Universidad Nacional de Quilmes "Tu Mirada" acerca de los retratos Testimoniales intervenidos, reinaugurada en el Museo de la Memoria de Montevideo.
Ha creado espacios de intercambio y reflexión como espacios de aprendizaje y transmisión

Su última presentación fué en el Consejo de las Artes y Humanidades en el Reino Unido que tuvo lugar en la ciudad de Belfast   

lunes, 22 de mayo de 2017

Todos por Milagro, LIBERTAD A MILAGRO SALA , gigantotgrafía Lona Front  100X70CM

INSEGURIDAD, Sellos sobre papel, detalle

INSEGURIDAD ( Para quién?) sellos sobre papel,  detalle



Bautismo con barro,  TESTIGOS. un solo Testigo y no podrán desaparecer la historia,

Jardines, dibujo al aire libre, Agronomía, 2017

Jardines, dibujo al aire libre , Agronomía, "Tarde Dorada" 2017

Autorretrato

Jardines, tinta, naturaleza muerta, 2014

Tinta , un sapo caulquiera, 2014

 jardines, tinta sobre papel, 2015

Jardines , tinta sobre papel, 2014

Jardines , tinta sobe papel,

JARDINES , dibujos en lápiz y tinta al aire libre

JARDINES,  dibujo al air libre, Tafi del Valle, 2017



Jardines, dibujo al aire libre Tafí del Valle, frente al arroyo, 2017i

Jardines, dibujo al aire libre, Tafí del Valle 2017

Jardines, dibujo al aire libre, Tafí del Valle 2017

Jardines , dibujo al aire libre, Tafí del Valle, 2017

Jardines, dibujo al aire libre , Agronomía 2016

Jardines dibujo al aire libre Agronomía 2017




Jardines , dibujo al aire libre Agonomía 2017